JURISPRUDENCIA DIVORCIO

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DIVORCIO VINCULAR. AGRESIONES RECÍPROCAS. Violencia. Desquicio matrimonial. Convivencia durante un largo tiempo bajo el mismo techo. Exclusión cautelar del esposo. Ofensa a la dignidad de la cónyuge no culpable de la separación

«L., V. c/ P., O. B. s/ divorcio art.214, inc.2º del Código Civil» – CNCIV – 13/05/2008

«Se trata de dos personas de más de 70 años, con casi 50 de matrimonio al tiempo de la exclusión del marido en 2002, que vivieron una situación de desquicio matrimonial desde mucho tiempo atrás y que además, han manifestado ambos en diferentes momentos del expediente que habían dejado de tener relaciones matrimoniales diez años atrás.»La demanda es de marzo de 2003 y la sentencia fechada el 27 de junio de 2007 rechazó aquélla, por falta de un plazo cumplido al inicio del proceso. Las particularidades referidas y lo que señalaré respecto de la reconvención, me llevan a no acompañar la interpretación de la sentenciante. En efecto, tanto por la vía de interpretar que la ruptura de la cohabitación o trato conyugal de antaño, tuvo virtualidad temporal frente a la exigencia de la norma, como por la de aceptar que el plazo ha quedado ampliamente cumplido durante el proceso o aún más, por la vía subjetiva reconvencional, el divorcio debe decretarse. Tomando el más riguroso cómputo del inicio del plazo -que no comparto-, en el mes de diciembre de 2001 las partes dejaron de dormir en el mismo cuarto. -Si la misión del Juez es interpretar la ley con un criterio funcional, no es dable mandarlos a promover un nuevo juicio para quedar divorciados, porque al tiempo de la sentencia en 2007, ya habían transcurrido seis años de aquel traslado de dormitorio y el plazo estaba ampliamente cumplido. No se trató de un rechazo in limine por ser improponible la demanda, sino que se sustanció el proceso a lo largo de cuatro años.»
«No sólo desde la objetividad de los años de separación sin voluntad de unirse, como aún desde las causales subjetivas probadas en el expediente, quedó demostrado el quiebre matrimonial (conf. Mizrahi, op. cit. par. 214, pág. 464).»»Hay argumentos de peso para no mantener unidas en matrimonio a dos personas en la situación del actor y de la demandada reconviniente. Es que, no se dejaría resuelto el conflicto sosteniendo un fallo que no cumple con el pedido de ambas partes que quieren divorciarse.»»Finalmente, frente al pedido de declaración de inocencia, la demandada introdujo por reconvención el elemento subjetivo, a través de las conductas que reprocha al marido. Por lo que no se trata de probar sólo su inocencia -aspecto cuestionable, ya que es diferente ser inocente, a no haber dado causa a la separación-, sino la culpabilidad de L. (violencia física y psicológica, infidelidades, adicción al juego, abandono económico: fs. 27 vta).»»Un solo hecho injurioso de particular gravedad, puede ser suficiente para motivar la separación, como así también la reiteración de ofensas que aisladamente resultarían ser leves, se pueden tornar graves cuando hacen imposible la vida en común (conf. Belluscio, Augusto César, «Derecho de Familia», Tomo III, pág. 228 y sgtes, nº 736, Depalma 1981).»»La injuria como causal de divorcio es residual, por lo que su conceptualización es imprecisa. Se alude así, al atentado a la dignidad del cónyuge, al menosprecio mediante palabras, gestos, vías de hecho, omisión de conductas debidas, ultraje al honor y reputación del otro, trato desconsiderado, actitudes impropias, problemas de carácter por la violencia o lo irascible, el provocar frecuentes discusiones y escenas enojosas sin motivos serios, los incumplimientos al deber de asistencia tanto material como moral, en fin incidentes que quiebran la armonía familiar.»»Las enseñanzas de la doctrina y jurisprudencia de nuestros tribunales es tan múltiple como innumerable, por lo que cabe concluir en que es imposible lograr una fórmula única abarcativa de todos los supuestos. Por este motivo, como lo que es injurioso para uno, puede no serlo en otro caso para otra persona -por aquélla razón de las circunstancias socioculturales de los protagonistas-, es mi convicción que en el caso la enumeración de la demandada sólo ha proporcionado al juzgador un tipo de conductas o perfil de lo que para ese cónyuge en particular implica la ofensa a su dignidad, sin sujetarse estrictamente a los hechos y circunstancias que se describen en el inicio. Basta que se citen algunos ejemplos como guía direccional de la conducta imputada, sin embargo no pueden olvidarse los de cierta gravedad o fisonomía especial (conf. esta Sala, Expte.nº 72.610, » L. de F.,M. C/ F.,P s/ divorcio Fallo» del 04/05/2007.-«La enumeración de las causales de divorcio es taxativa -enseña el Dr. Belluscio-, en cuanto marca los géneros de hechos que lo pueden configurar, pero tales hechos son dúctiles y abarcan infinidad de especies cuya valoración está subordinada al criterio judicial, «lo que ocurre de manera muy especial en las injurias graves» (conf. Belluscio, A. op. cit. Tomo III, página 198).»»Pues bien, trasladando lo que antecede al pedido de que se deje a salvo el derecho que se acuerda al cónyuge inocente por no haber dado lugar a la separación, parece indudable que es procedente.»»El trato dispensado por el marido que hubo de ser excluido cautelarmente, me exime de mayores consideraciones sobre su andamiento.- En consecuencia, si mis distinguidos colegas compartieran mi criterio correspondería revocar la sentencia y hacer lugar al divorcio vincular de las partes, dejándo a salvo el derecho de la cónyuge en los términos establecidos en el art.214, inc.2º -y su reenvío- del Código Civil como no culpable de la separación.»-

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