Lo cierto es que, en los años que llevan las distintas experiencias, las técnicas de los procesos mediación, los resultados son absolutamente  ALENTADORES.-. Estos ofrecen, un diverso tratamiento del conflicto penal, a partir de una cierta y parcial desjudicialización, aun cuando el programa normalmente dependa de los tribunales o se conecte estrechamente con los jueces que lo utilizan.- 

Se trata de un procedimiento distinto, en que participa la víctima, el victimario y en la medida de las posibilidades la comunidad.- 

En estas prácticas, la palabra tiene un papel preponderante, y a través del diálogo, la mirada de los involucrados, va generando diversos cambios de actitudes, que en líneas generales no se producen en la solución penal hasta ahora utilizada.- 

Si pensamos en el delito, como un conflicto que abarca a dos o más actores, es probable que nos encontremos con algunas de las siguientes circunstancias:  

Si el conflicto es entre dos personas que guardan una relación, puede que compartan ciertos intereses comunes, por ejemplo en una comunidad pequeña, podrían darse ámbitos donde la conexión entre los infractores y victimas sea tal, que permita manejar intereses comunes a trabajar, a fin de lograr una salida adecuada para todos los involucrados dentro de ese marco, siempre debe tratarse, a fin de construir una relación de futuro.-

 En el caso de que víctima y victimario, solo se encontraron ocasionalmente, deberá trabajarse también con ambos en programas que a uno le permitan readaptarse o reinsertarse dentro de la sociedad, y al otro replantear ciertos hábitos o modalidades que lo puedan convertir en victima de otro semejante. –

 El tema de los menores es un tema específico, por lo cual sería aconsejable siempre trabajar por la reinserción de los mismos, teniendo en cuenta que la marginalidad  traerà como consecuencia una creciente ola de violencia indiscriminada y según ciertas estadísticas preocupantes ella podría deberse, según los mismos estudios, a la existencia de  variados  síntomas entre ellos : un número creciente de niños al cuidado de madres sin pareja y en muchos casos muy jóvenes, un incremento de los casos de abuso, abandono y maltrato de niños, la repentina aparición de olas de indigentes muy jóvenes sin hogar.-