El tema que venimos desarrollando, apunta a soluciones de FONDO, pero tenemos que poner énfasis en la PREVENCION, más que en la sanción, siendo vital para ello la INSTITUCION POLICIAL.
La necesidad de la presencia policial en las calles, ya que disuade que los delitos se cometan. Es indispensable una Policía de Seguridad y una Policía Judicial de investigación a los fines de llegar a los responsables.
Quién ha cometido un delito debe ser condenado, pero debemos erradicar la idea de la efectividad de la pena de prisión. La prisión no es la única condena posible. Las nuevas tendencias aconsejan sancionar con multas, con la probation, con trabajos comunitarios, arrestos de fines de semana, etc. etc. La cárcel debe reservarse para aquéllos casos de reincidentes, asesinos seriales, secuestradores, violadores, es decir para delitos graves, las otras medidas alternativas se tienden a aplicar a los delitos menores y para los delincuentes jóvenes o primarios.
Es vital que todo aquél que haya cometido un ilícito sea condenado, porque lo que provoca descreimiento e inseguridad es la IMPUNIDAD. Lo que no debemos dejar de tener en cuenta que más que la rigurosidad del castigo, lo que disuade al delincuente es la seguridad del mismo.
Mejorar el nivel de vida DE LOS MENORES Y SUS FAMILIAS es la herramienta más eficaz contra el delito.