Al tratar el tema de la Violencia intrafamiliar o doméstica, estamos hablando de un fenómeno enquistado en nuestra sociedad.

La calidad de vida se ha empobrecido, se profundizan las diferencias, los exiguos ingresos afectan la capacidad familiar de lograr la vivienda, educación y salud para los hijos y la familia.

La probreza reproduce pobreza y en esta situación debemos insistir en la vulnerabilidad de las mujeres que quedan mas expuestas a la violencia social y a la violencia doméstica o intrafamiliar.

De acuerdo a un informe de Naciones Unidas la violencia doméstica es la principal causa de las lesiones que sufren las mujeres desde la adolescencia hasta la madurez.

Según las estadísticas entre un 30 y un 40% de las mujeres de America Latina ha sufrido algun tipo de violencia intrafamiliar y una de cada cinco mujeres, faltan a su trabajo por haber recibido alguna agresión física en sus hogares.

Debemos aclarar qué se entiende por Violencia? ya que no sólo nos referimos a la agresión física, sino también a las actitudes de degradación de la condición humana que lleva a las mujeres y a los niños a no denunciar el maltrato por considerarse acreedores de los golpes o por la inmovilización que les produce el miedo o la impotencia.